Demandas y límites en la enseñanza del Derecho
Aunque parezca ya un tópico referir que la COVID-19 ha marcado un antes y un después en multitud de ámbitos de la vida, no es menos cierto que en la enseñanza en general y en la universitaria en particular, ha supuesto una revolución sin precedentes en el uso de nuevas metodologías docentes, inexploradas para gran parte del profesorado, más acentuado si cabe en el ámbito de la Ciencia Jurídica, y adaptación de las aulas y los espacios virtuales a una infraestructura, tanto presencial como virtual, específica.
El profesorado tuvo que sustituir los clásicos métodos docentes por clases online o, en el mejor de los casos, semipresenciales, prácticamente de la noche a la mañana; adaptarse a unos nuevos escenarios metodológicos, en donde lo virtual cobró un peso muy relevante, trasladándose a un escenario que el estudiantado venía demandando y en el que se sentía, en no pocas ocasiones, más cómodo.
Sin embargo, el progresivo avance hacia una normalización de la docencia parece ya presente en el curso 2022-2023, si bien los recursos tecnológicos siguen presentes en las aulas y los espacios virtuales, lo que amplía enormemente el espectro de posibilidades docentes más allá del clásico manual, la clase magistral o la mera entrega de casos prácticos en papel por parte del alumnado.
Conjugar las bondades de ambos sistemas permite presentar un relevante elenco de posibilidades docentes que persigan exclusivamente la mejor manera de formar a los estudiantes, que aprendan conforme a las metodologías docentes más óptimas, tanto para sí como para el docente, y alcancen unas tasas de éxito óptimas, sin renunciar nunca a la calidad de la docencia.